sábado, 2 de junio de 2012

La ciudad experimental


Hace un tiempo, tuve un sueño.



Caminaba por una ciudad desconocida pero contemporánea (casi megalopolitana), aparentemente desierta. Todo estaba construido, sólo quedaban calles desiertas e inertes bajo un cielo oculto tras la solidez de los edificios. Todos éstos eran incongruentes entre sí, formando una ciudad caprichosa, donde cada m2 era independiente y manejaba su propio lenguaje formal. Quizá me recuerde un poco a Los Ángeles, cuya identidad es la falta de ella. En esta ciudad, convivía la mayor variedad de proyectos: desde los conservadores y desgastados, arrastrando la huella de la arquitectura de nuestros maestros, y otros que parecían arrancados de un film de ficción, casi exagerados y egoístas. El mañana hoy.


No sé a qué hora era, ni si era de día o de noche. Pero me di cuenta que no solamente las calles estaban desiertas... Sino también los edificios. Entonces lo entendí: Me encontraba en una ciudad experimental.


Una ciudad experimental no existe para ser habitada ni observada. No es destino turístico ni fuente económica. Es un poco más la respuesta a un capricho, o al interés de una sociedad avanzada de intentar soluciones arquitectónicas y constructivas a escala real. En otras palabras, era un colosal campo de pruebas para estudiantes y arquitectos donde se construían edificios (prototipos) en dicha ciudad para observar su desenvolvimiento. El autor de la obra la recorría, la vivía, la sentía... Se identificaba con su obra y con los espacios que creaba. Así también, se experimentaban soluciones nunca antes vistas, las cuales eran puestas a prueba para evitar fracasos conceptuales, funcionales o estructurales.


Fue emocionante cuando me tocó recorrer a mí un proyecto de mi autoría, cada espacio hablaba conmigo, y me transmitía sensaciones distintas a las que había proyectado comunicar. Era una caja de vidrio negro, era puro espacio fluido, era un patio ascendente, y era mi vida hecha edificio. Sentí mi arquitectura, me sentí como arquitecto. Aprendí más experimentando con el espacio real de lo que había estudiado en el tablero. Entendí que el mundo había avanzado, y que las metodologías debían hacerlo junto a él.


Sé muy bien que sólo es un sueño... En estos tiempos, es inviable desperdiciar energía y recursos en construir dos veces un mismo proyecto (cual si fuesen maquetas en escala real), sobretodo si no cumplen ninguna función social. Una realidad utópica para aquellos soñadores que dejan su vida en un proyecto, vida que vuelve a ellos cuando lo viven, habitan y experimentan.


Sin embargo, pienso en posibilidades. Hoy vivimos con una tecnología hace diez años inimaginable. Quizá si se pudiese crear ciudades experimentales en una realidad virtual (no tangible), podría crearse la misma experiencia de un modo eficaz, permitiendo a los arquitectos identificarse en sumo grado con su obra, y con el dramatismo espacial que ella implica. Pero también creo que puede significar un estancamiento en la capacidad imaginativa del arquitecto del mañana, volviéndose dependiente de la realidad virtual para poder interpretar espacialmente su proyecto, temores quizá sin sustento por el misterio y la duda que todo gran cambio trae consigo. Pero puede darse el caso también de que esta experiencia sea un catalizador de la capacidad creativa del arquitecto, posibilitando reacciones que nunca antes se habría imaginado.


En todo caso, no cabe duda de la necesidad de dar un paso más, y hacer uso máximo de la tecnología con la que hoy contamos para poder desarrollarnos más y buscar nuevos métodos de expresión. Afrontamos un mundo del mañana con una arquitectura de hoy. No debemos retrasarnos.






Por: Diego Oropeza Manco

sábado, 25 de febrero de 2012

Puruchuco

Me parece interesante hacer a estas horas primeras del domingo, una reflexion acerca del pasado dia. El sabado que vivimos con los chicos de segundo año (ahora en ese periodo) contiene sucesos divertidos y pensamientos personales que fui descubriendo.

LLegue temprano, cuestion poco comun, a la facultad para encontrarme con dos de ellos (que ya conocia) y algunos mas. La espera fue larga, uno a uno llegaron los demas, hasta que partimos. Lo divertido en esto del salir, fue la dubitacion que senti dominaba el grupo cuando se trataba de tomar el carro. Esto obviamente sucede cuando se mueven grupos diversos, y mas aun cuando Diego se sujeta a la ambicion de un carro que tomar, y cuando otro que va a la misma ruta se deja pasar. Otro suceso suceso, mas particular, relacionado al mismo contexto fue lo gracioso que fue dejar a un primer grupo tomar un taxi (con la ilusion de un destino parecido para todos) cuando nosotros tomamos el bus prometido por Diego.

El viaje fue relativamente corto, a mi parecer, posiblemente por los temas que pude conversar con Nadia. Hablamos sobre el libro que voy siguiendo actualmente, sobre como yo siento que este va mutando mi percepcion a veces algo sesgada de la realidad arquitectonica y de mi gusto particular sobre la misma.



Ya hablando de la llegada al mismo lugar, no pude evitar detener el recorrido que ibamos realizando, ya como grupo, cuando me vi impactado por la primera vista del conjunto. A diferencia de la primera relacion que tuve con Puruchuco, dos años antes, esta vez me cautivo su tectonica. Entendi ahora mas que la realidad de ruina (que sostuve como argumento años atras) una mas reflexiva, entendi que lo que sucedia era una relacion evidente entre el objeto y su medio. Era claro evidenciar la presencia humana, cultural,  en la regularidad del conjunto con los paisajes a traves de la horizontal, pero no abandonando el recuerdo del mismo lugar con el uso del material. Su contraste sutil solo me hacia recordar como un elemento puede ser franco con su cometido sin atentar contra la estetica del mismo ambiente.

Reflexionamos junto con los chicos acerca de los fenomenos espaciales que son los dominantes en el pasar por el lugar (se menciono la promenade de Le Corbusier a modo de recuerdo) haciendo una que otra alusion particular del mismo recorrido: El uso de lo ciego como autor del desenvolvimiento de la luz, las reiteraciones de simetria (a veces previstas con estrategias inteligentes), la incertidumbre de la direccionalidad, la poetica de los vanos como acercamiento a una cosmovision, las estrategias de direccionalidad que hacian uso de los biombos o del cambio de nivel para dar a entender su presencia, lo compacto del orden volumetrico general.



Esta suma de elementos, a mi parecer, hacen alusion, no solo a un capricho aleatorio, sino a las ganas de hacer muestra de un pensamiento cultural. Como lo dije, en un momento, los sacrificios funcionales que encierra Puruchuco son solo envidencia de lo importante que es no sesgar nuestra mirada de otros fenomenos de tan importante o mayor jerarquia que debe contemplarse el proyectar. Aqui la arquitectura evidencia la diversidad de fenomenos que encierra su entendimiento. Negarnos a entender la expresion de la cultura del (en este caso colectivo) pensamiento seria un capricho que ignora posibilidades mayores de estudio.


Jose Acaro.

lunes, 20 de febrero de 2012

colegio/ unidad vs sistema.

Hace unos 4 dias tuve un debate con dos colegas, en torno a un proyecto que vamos avanzando en el curso de dibujo arquitectonico 2.

Fue una conversacion escabrosa por momentos, donde entrecortada y agitadamente ponia en la mesa mis versiones sobre las falencias de mi idea de colegio. A fin de cuentas recapacite sobre algunas cosas que tarde en mirar, pero mas importante para mi, fue ver la realidad sobre algunos conceptos que, como volando, llegaron a mi, como consecuencia.

Ante todo debo mencionar un antecedente importante, odiaba los colegios estatales. Me recordaban vida de carcel, la funcionalidad que se busca al aplicar los patios en eternas colinas de concreto respecto a los salones son cosas que no he podido borrar de mi memoria. Me recuerda lo injusto que es la diferencia de imagenes que se vierten en nuestras cabezas con respecto a nuestra realidad economica. A este antecedente, personal debo añadir mi antipatia al sistema de colocar cosas encima. ¿como es esto? Cuando el arquitecto nos mostro con orgullo su catalogo de proyectos anteriores, no pude evitar notar las ganas de cumplir con los reglamentos a costa de idealizar una forma pura. Es como ver un collage de cosas colocadas porque si, rellenas de verde en las zonas complicadas que solo hace memoria a la funcion indiscriminada para las carceles juveniles. Esto me molestaba, merecia una contrapartida vehemente segun mi idea de presencia.

Y asi realice el viaje del engreimiento formal y esquematizado vs los colegios que vi desde pequeño.
Pense en la arquitectura como cosa, como elemento, era un mal plan. Pense en el collage unitario de elementos, me parecio mas coherente, pero algo paso en el camino, en la busqueda de la claridad de lectura formal me atrevi a presentar como 1era idea una linea cruzada a una menor, dinamizadas por dos esferas, concava y convexa. El problema de esto, era el recorrido eterno. Yo pensaba, en esto, en el movimiento, pero tambien pensaba, en todo momento, en hacer una pintura pura de planta.

En el segundo movimiento de critica presenta la linea como proposito de afectar la planta partiendola en 6, el problema de esta segunda idea fue lo vulnerable de la visual del conjunto.

Para esto iba siguiendo de lejos, el proyecto de Diego Oropeza, me parecia lucido. Era inteligente y sobre todo obedecia a lo que es la manera de enfrentar de el. Era un rectangulo articulado dos veces a modo de s que propiciaba los dos patios funcionales. Lo mas importante era que Oropeza entendia su arquitectura como un objeto que caia encima del terreno, posibilitando ignorar los remanantes como marco del cuadro, la arquitectura esta en el medio, no en los extremos.

A pesar de mi admiracion por el proyecto, mi direccion era otra, queria entender el collage de movimiento ordenado, queria ver un sistema mas que un objeto, esa era mi ambicion.

Mi tercer intento, en medio de la llamada de criticas molestas,  fue volver al partimiento del entablamento con proposito de crear un objeto central (esto nacio, cuando vi la posibilidad de que la cafeteria/biblioteca fuera nexo de patios), para esto mi proposito de collage de movimiento estaba en noveno plano, la idea de sistema atrazada por el objeto que habia descubierto, lo mas importante era una planta clara con ese objeto como nucleo de movimiento.

Todo parecia bueno, todo parecia ok, algo estaba mal. Mi intento de clarificar la lectura del plano evidencio problemas en varios lados. Intentar crear ese nexo/objeto me trajo el abandono de dos partes del proyecto que no supe ensamblar. Clarificar la planta reflejo por otro lado trajo consigo simplificar el recorrido, lo vi venir, pense que la dinamica del objeto compensaria la simplicidad, pero entonces surgio el defecto de esta as bajo la manga. La conexion hacia el objeto era debil (no existia necesidades en esta) y mas importante aun, este sentido obedecia mas a una propuesta urbana que arquitectonica, error de escala. Cuando uno piensa en la conexion de dos objetos a traves de un nexo puramente de vivencia debe saber que en cada objeto haya movimientos importantes, aqui no pasaba esto, eran aulas sin mas dinamicas.

Esto me trajo varias posibilidades, pero tambien varias posibilidades, pense en mi error. Pense en retomar el camino anterior, dinamica de bloques. Lo malo era el riezgo de la lectura unitaria de planta.

-en la siguiente entrega comentare el cuarto intento, que me parece el que mas se acerca a lo que pensaba-

domingo, 12 de febrero de 2012

Vivienda social - comentario jose acaro

Antes de nada, felicitar la iniciativa, estimado amigo de este tema.

Tengo dudas y opiniones respecto a algunos puntos tratados en tu articulo que me parecen seria interesante discutirlas a modo de aclarar suspicacias y tambien de enriquecer las ideas.
Iniciando, mencionas el crecimiento desmesurado de la poblacion, por la imigracion como origen fundamental de  la proliferacion del numero de viviendas. Entonces entendiendo que el flujo poblacional es el actor principal de este antecedente, refutaria tu premisa que sostiene a la rentabilidad economica como principio del fenomeno. Separar las cosas me parece elemental.
La ausencia de cultura del como vivir es un fenomeno diferente al boom constructivo de pesima calidad que enfrentamos actualmente. Decir que el crecimiento de estos pueblos no tiene conciencia social es ilogico, puesto que esta autoconstruccion veloz obedece a una necesidad social propiamente dicha.
Entonces, lo social existe, el caso de la ceguera en cuanto a la calidad de vida en los estratos de construccion masiva es una situacion diferente. Aunque ambas respetan la inutilidad del vivir bien, sus origenes son distintos: Uno nunca vio eso y al otro no le importa porque le sale mas caro.
Lo interesante es el punto de conexion que hace de esto un circulo. Uno no conoce lo que es vivir bien y por tanto acepta la pesima calidad de lo que el otro le ofrece, preocupante.
En cuanto a la falta de costumbre de vivir bien, yo atribuyo la falta de cultura de vivir bien. Me parece super interesante el fenomeno de expansion que describes puesto que me parece un mecanismo valido. El tomar conciencia del poblador al ser actor de la difusion de la misma propuesta es incluyente. Lo que si me parece un tema de discusion es entender lo que es bueno, para uno o para otro.
Aldo Facho hace unos meses hablo en unos de sus articulos sobre la dificultad sobre entenderse con un cliente, con respecto a criterios en el proyecto, como podria ayudar o matar la propuesta, bajo esa premisa es intrigante ver como la dificultad mutara al enfrentarse no a una mentalidad sino a una mentalidad colectiva, una idiosincracia. Una mentalidad que tal vez, entienda nuestro criterios esteticos o demas como afrentas a su modo de vida. Me gustaria saber como. El cómo es importantisimo.
Como traduciras las necesidades en tu mentalidad, tomaras el conocimiento de la academia y lo aplicaras directamente, haciendolos participes del ornamento, analizaras los flujos de una poblacion de este tipo como principio basico de la partida.
En otra parte, hablas acerca de la velocidad de la construccion, de la autoconstruccion, este elemento puede significar una ayuda o una desventaja. O tal vez el actor principal de tu teoria sobre vivienda social.

Jose Acaro

viernes, 10 de febrero de 2012

La vivienda social

La población del Perú se encuentra en constante expansión. Esto ha provocado desde el gobierno militar una necesidad de vivienda en Lima, consecuencia de la inmigración de personas del interior del país, así como la deficiente planificación familiar (sí, la planificación familiar), deviniendo en el incremento de zonas populares en los suburbios y sobrepoblación, además de la ya insostenible centralización.

Sin embargo, es tanta la velocidad con la que las nuevas poblaciones se expanden, que nunca da el tiempo necesario para una adecuada planificación urbana ni política. Así, se construye velozmente (y como se pueda) para que la zona invadida sea urbanizada lo más pronto posible y así poder asegurarse con una vivienda. Tomemos en cuenta también que estas viviendas no tienen un diseño propiamente dicho, sólo una distribución empírica realizada por el maestro de obra.

Así, estas viviendas son construidas sin conciencia social, pensando únicamente en la factibilidad económica. Espacios sin ventilación, áreas mínimas, etc, son consecuencia de una irresponsabilidad. En el mejor de los casos, intentan resolver las necesidades de la familia, pero no tienen el estudio previo (contando además con que estas casas se encuentran muy limitadas al aspecto económico-estructural-funcional, perdiendo así la esencia de la arquitectura, convirtiéndose en simple construcción). Lamentablemente la gente ve este tipo de construcciones por todos lados, y asume que está bien, que es normal vivir en una casa así. Una casa que es en realidad un contenedor de sus actividades, nada más.

Teniendo en cuenta que las familias ahorran toda su vida para hacer realidad el sueño de la casa propia, es injusto negarles la posibilidad de vivir dignamente.


Unidad Vecinal Matute, La Victoria

Por ello, es NECESARIO plantear soluciones, alternativas para que las viviendas de los pueblos jóvenes puedan desarrollarse de manera digna y responsable.

De tal modo, se han de plantear alternativas de diseño accesibles, económicas y progresivas. ¿Es posible competir contra la brindar una solución que compita con la actual espontaneidad de las construcciones? Es un reto que lleva tiempo. Es necesario cambiar la mentalidad de las personas, enseñándoles la manera correcta de vivir. 

El peruano es una persona muy competitiva. Si se comienza proponiendo alternativas accesibles, algunos la tomarán, y generarán en su entorno un impacto (los vecinos intentarán imitarlo generando una nueva tipología, cuyo éxito radique en la consultoría con arquitectos, o en el uso de propuestas ya establecidas y previamente estudiadas).

Siempre se está a tiempo de dar el primer paso.


Villa Portales, conjunto habitacional de los años 50 - Chile




---profundizaré en otros artículos---


por: Diego Oropeza